Motenashi se refiere a la forma de atender a un invitado: el trato, la consideración, la manera de acoger.
Y aquí hay profundidad: no es solo “ser amable”. Es anticiparte un poco, hacer que el otro se sienta cómodo sin necesidad de decirlo. Llevado a la vida diaria: cómo respondes un mensaje, cómo escuchas, cómo creas un entorno seguro para hablar.
La pregunta es directa: ¿la gente sale de estar contigo más ligera o más cargada? Responder a esta pregunta de manera honesta te ayudará a reflexionar sobre tu actitud para con otros. Es un ejercicio de introspección necesario y nada sencillo, ya que nuestro sesgo personal va a hacer que tendamos a no "auto-agredirnos", pero es algo que conforme avancemos en la vida hemos de afrontar, si realmente queremos evolucionar a mejor, cambiar a mejor (algo muy relacionado con otro término japonés del que hablaré en un post posterior...).
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