Gaman es una palabra japonesa que, en su uso actual, habla de aguantar, soportar, tener paciencia o ejercer autocontrol ante una situación difícil. Los diccionarios japoneses recogen precisamente esas ideas de resistencia y perseverancia. Curiosamente, su significado histórico dentro del budismo fue diferente y estuvo relacionado con el orgullo y el apego al propio yo, así que conviene no mezclar ambos sentidos.
A mí me interesa su significado cotidiano: hay momentos en los que no puedes cambiar inmediatamente lo que está ocurriendo, pero sí puedes decidir cómo atravesarlo.
Gaman no debería significar soportarlo todo sin límites. Mi reflexión es otra: algunas dificultades no tienen atajos y toca resistir, mantener la cabeza fría y seguir.
Porque a veces avanzar no consiste en correr. Consiste simplemente en no abandonar.
Comentarios
Todavía no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!